A
lo largo de mi trayectoria, mi trabajo se ha caracterizado por cambios
constantes que se retoman una y otra vez. Mi curiosidad es ilimitada e
instintiva; dubitativo y analítico con cada obra y cada imagen; la exigencia en
el concepto y en el acabado de las obras se articula a través de los hilos
conductores de las distintas series y etapas, y por los procesos de trabajo y
las técnicas distintas por las que han transitado, para establecer una mirada
sensible, y a través de la escucha y los silencios de los aconteceres, las
tensiones y las contradicciones que el hombre plantea en el mundo.
El
trayecto expositivo de Narrativa de la fragilidad nace paralelo a mi serie
anterior desde la utilización de la fotografía y los medios digitales sin
abandonar el discurso pictórico, la gráfica y la geometría.
Las
líneas de investigación que he desplegado se dirigen hacia la experimentación,
la búsqueda, el aprendizaje constante y la reivindicación, lanzando la mirada
hacia el hombre y la sociedad, desde la fragilidad de nuestra condición humana
y de las trasformaciones que están ocurriendo. Extiendo mi preocupación por la
naturaleza, la emergencia ecológica, el caos y la destrucción del paisaje.
Estos
trabajos aluden a lo social y a lo político, a lo emocional y a una nueva
concepción de la belleza tras la catástrofe. Concretamente me fijo en los
incendios; me mueve la inquietud, la desazón de la “no acción” ante la debacle.
Trato de reflejar el estado se shock personal y social después de los incendios.
Incidir
en la búsqueda de la belleza a través del desastre, me lleva a convertir y
orientar mis imágenes del paisaje para suscitar sentimientos entre lo irreal y
lo extraño, por las transformaciones que suponen en nuestra vida cotidiana. La
preocupación ambiental aparece con fuerza para mostrar la vulnerabilidad de
nuestros territorios.
Ahora se lanza al espectador con la esperanza de activar interrogantes entorno a la imagen, la naturaleza y la geometría como protagonistas y activar posicionamiento y sentido de responsabilidad frente a la fragilidad de los ecosistemas analizando la problemática sobre el espíritu contemporáneo y el acto de habitar.
La
geometría forma parte de la factura de mis trabajos, y se integran en las
obras, no solo desde el ámbito estético, sino que proponen guiños y discursos
propios, al margen de la simple anécdota; marca el contrapunto de luz, a través
de estructuras y líneas y sus proyecciones frente al negro que genera el fuego
y el carbón. Geometría al margen del minimalismo y que se integra en la materia
para configurar la composición, el ritmo y las variaciones de color creando
atmósferas perceptivas
El
Arte y la creación supone para el artista dejar miradas, estelas, y espacios
abiertos para recorrer; un intento de generar obras que provoquen experiencias
y caminos para el pensamiento. La puesta en escena de la muestra es una
declaración de intenciones a través de una poética visual desde el silencio y
lo íntimo.
En
definitiva, el arte tiene la capacidad de ponernos frente al espejo para
devolvernos a la realidad.
Javier Redondo



